Los alfajores de madera de Puerto Iguazú

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Puerto Iguazú es la ciudad de referencia para llegar a uno de los grandes atractivos turísticos de la provincia de Misiones y de Argentina: las Cataratas del Iguazú, maravilla natural del Parque Nacional Iguazú. Pero esta no es la única maravilla que tiene para ofrecernos la ciudad: tiene otras, más pequeñas y deliciosas: alfajores de madera.

Alfajor-de-madera-Puerto-Iguazú

Descubrí los alfajores de madera en uno de los puestos que hay en torno al hito de la triple frontera, donde venden artesanías, mates y demás cosas que se les vende a los turistas. Los vi en una caja y me llamaron la atención, y más aún cuando leí la etiqueta de uno de ellos.

¿De madera?, pregunté a la señora que atendía el puesto. Me pareció de lo más exótico. Nunca había escuchado sobre algo así. La señora no me respondió mucho más que un “sí”. Evidentemente, a los alfajores no los elaboraba ella y no sabía nada al respecto o no le interesaba dialogar conmigo. Había otras cosas que daba para comprar en el puesto, pero por su mala onda sólo compré los alfajores de madera y unas tablas confitadas, también de madera. Ah, y unos alfajores de yerba mate.

Alfajor-de-madera-Puerto-Iguazú-1

Luego averigüé que las golosinas provenían del yacaratiá, un árbol de madera blanda y húmeda que crece en la selva. Me parecieron riquísimos. A simple vista son como cualquier otro alfajor, solo que el relleno es un plancha de yacaratiá. Y en verdad es una madera blanda y húmeda.

Sólo podrán hacerse una idea del sabor si alguna vez masticaron madera, porque como era de esperar, el alfajor de madera sabe a madera. Es así de simple. El punto creo yo, lo exótico, está en la textura, en masticar la madera del yacaratiá. Se me ocurre que la textura puede compararse, con cierta distancia y sólo para tengan una idea, con alguna de las especies de mango más fibrosas o con la yuca o mandioca.

En esa fibrosidad, que opone a la mordida una levísima resistencia, es el punto disfrutable del alfajor. Al masticarla, las fibras se deshacen y a través de los dientes se escucha el jugo que sueltan y que inunda la boca de sabor.

Si van a Puerto Iguazú no dejen de probarlos. Puede ser que no les guste pero vale la pena intentarlo. Eso sí, si les gustan, más vale que me traigan uno :)

Los de la izquierda son de yerba mate. Los otro, de madera

Los de la izquierda son de yerba mate. Los otro, de madera

2 Comentarios

  1. Tuve la suerte de probar el yacaratiá en el restaurante El Baqueano de Buenos Aires y puse la misma cara que habrás puesto vos. Pero es bien comestible y rica, como una fibra. No sabía que venía como alfajor.

    ¡Saludos!

  2. Hola Ariel, cómo va eso? Sí, de verdad que son muy ricos. Si querés probarlos pasá por Bulnes 14, a metros de Av. Rivadavia. Ahí hay un local que vende yerba mate de pequeñas productores y cooperativas misioneras. También vende otros productos, entre ellos los alfajores de madera y los de yerba. Vos seguro encontrarás algo que te guste.
    Gracias por pasarte y comentar, gran abrazo!

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