canal de beagle ushuaia

Navegar en el Canal de Beagle

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Navegar en el Canal de Beagle es uno de los paseos tradicionales de Tierra del Fuego. La excursión parte del muelle de Ushuaia, avanza entre islas rocosas habitadas por cormoranes y lobos  marinos, y llega hasta el Faro Les Eclaireurs. Además de conocer un ámbito natural inusual, navegar en el Canal de Beagle nos permite ver la ciudad desde la perspectiva que históricamente la vieron los navegantes.

Es imposible estar en Ushuaia y no querer navegar en el Canal de Beagle.  Todos los paseos que hacemos por la ciudad terminan casi siempre en la costa, con los codos apoyados sobre la baranda que separa a Ushuaia de las aguas profundas del canal, mirando a las aves que sobrevuelan el horizonte.

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El puerto y sus alrededores es la zona más dinámica de la ciudad.  Buques mercantes que llegan descargan, cargan y se van; cruceros que amarran y vuelen a zarpar; yates y veleros que hacen ondear el agua calma de la bahía mientras se alejan de la ciudad.  Todo complota para que deseemos subirnos a un barco.

Y finalmente lo hacemos.  Zarpamos.

A medida que el barco cruza la bahía y se va metiendo en las aguas del Canal de Beagle, sobre la costa la ciudad de Ushuaia se va estirando hasta que la panorámica perfecta empieza a diluirse entre las islas del Archipiélago Bridges que emergen como jorobas de piedra.

ushuaia

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Las aves pasan rasantes sobre el agua y las nubes se mueven rápido. Vemos un faro pero no es el de Los Iluminadores al cual nos dirigimos.

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De pie en la cubierta del barco, mirando los paisajes, el viento helado y el ronroneo del motor se hacen parte natural de la experiencia de la contemplación, porque para eso hacemos la excursión: para contemplar como luce el Fin del Mundo desde el Canal de Beagle.

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El deslizamiento y la vibración del barco nos ponen en sintonía con el lugar.

La vista de los picos de la Isla Hoste es cada vez más impresionante. Desde la ciudad, los picos de la isla chilena se ven a través del puerto, mediadas por mástiles y grúas, pero desde el centro del Canal de Beagle se aprecian sin obstáculos, imponentes, nevados, paisaje puro.

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La primera isla poblada a la que nos acercamos es dominio de los cormoranes. Cientos de ellos, blancos y negros, disfrutando del sol.  Y más adelante pasamos por otro islote de piedra donde anidan estas aves.

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Y el barco sigue avanzando y cada vez todo es más Fin del Mundo.  La gigantesca Isla Navarino está muy cerca. Con el zoom de la cámara puedo ver algunas casas cerca de la costa.

Más adelante aparecen las islas donde reinan los lobos marinos, ociosos también, derramados sobre las rocas. A pesar de la irregularidad, cortes y bordes de las rocas de las pequeñas islas, los lobos se mueven con sorprendente agilidad. Cuando nos acercamos, algunos reptan velozmente superando los desniveles y se arrojan al agua, otros lanzan gruñidos, y la mayoría simplemente nos ignora y siguen durmiendo.

canal de beagle ushuaia

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Un poco más adelante de la isla de los lobos llegamos a Les Eclaireurs. El faro está en una pequeña isla y se encuentra allí, aún en actividad, desde 1920. Y este es el punto de retorno de la excursión.

faro les eclaireurs

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La excursión la hice con la empresa Tolkeyen Patagonia.

Nota: este viaje a Ushuaia fue una iniciativa de Blucansendel y LAN Argentina que contó con el apoyo del Instituto Fueguino de Turismo (Infuetur) y el hotel Arakur Ushuaia.

Acá pueden ver mi crónica del viaje a Ushuaia en Storify

 

2 Comentarios

  1. Muy buen relato Wenceslao. Y las fotos espectaculares.

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