Kilos y kilos de quesos caseros, chacinados, embutidos, especias y dulces caseros para degustar en esta quesería y restaurante que es un clásico de la ciudad
En la esquina de las calles 14 de Julio y San Martín, en el centro de la ciudad, hay una construcción antigua cuya historia comienza en 1850. Hasta comienzos del siglo XX funcionó como posta para viajeros y comerciantes y luego como almacén de ramos generales hasta la década del 70. Veinte años más tarde, Tereza Inza, una productora local de quesos, recuperó la histórica construcción para comercializar sus productos y transformarla en un lugar ineludible para todos los que visitan Tandil.
Si sos un sibarita o simplemente te gustan los quesos caseros y los chacinados o embutidos, Época de Quesos será tu lugar en el mundo.
Una vez que entrás al lugar, lo más difícil es decidir qué elegir.
La variedad de quesos que tienen es increíble.
Y además de probarlos, las personas que atienden te explican las particularidades de cada uno, cómo cortarlos, cómo combinarlos con otros productos, cómo conservarlos y otras sugerencias.
Y supongamos que, finalmente, lográs decidirte qué quesos vas a llevarte. El próximo paso es pasar a los chacinados y embutidos, otra tarea difícil.
Y después te queda pasar por las estanterías de las especias y los dulces…
Pero además del almacén de quesos y embutidos, Época de Quesos tiene también un restaurante.
El lugar es hermoso. El restaurante ocupa las distintas habitaciones de la casa y el patio.
Hay también una matera
Cada habitación está ambientada de manera diferente. Es uno de esos lugares que decorados con una cantidad enorme de objetos antiguos, muy pintoresco.
Podés encontrar desde una horma de zapatos, platos y candelabros, hasta una hoz, pavas de carbón y un automóvil antiguo.
Entre las cosas que sirven hay asados, pastas, guisos, todo casero. No comí acá, pero si te pedís una picada seguro que no falla ;)
Esta es su página de Facebook



15 mayo, 2018 en 8:14 am
Qué buena pinta tienen todos esos quesos y embutidos!! Aquí en Asia ya echamos de menos tanto tiempo sin poder comer este manjar!
15 mayo, 2018 en 11:27 am
Son buenísimos! Qué pasa en Asia? Son caros o no producen?