Entre sus tesoros arqueológicos, el Museo Larco tiene una colección de arte erótico que, a través de vasos, vasijas y botellas, nos revela diferentes aspectos de la relación que tenían los antiguos pueblos de Perú con el sexo y la sexualidad.
La colección
La Galería de Arte Erótico del Museo Larco es una de las que más llama la atención, obviamente por la sorpresa o incomodidad que pueda provocarnos el tema. Está compuesta, en su mayoría, por piezas pertenecientes a la cultura Mochica y Chimú.
La colección de arte erótico se encuentra en una de las salas que da al patio del Museo Larco, que ocupa un caserón centenario y señorial como los que suelen encontrarse en Lima. En las vitrinas se exhiben vasijas, vasos y botellas que representan diferentes posturas y motivos sexuales.
La mayoría de las escenas representadas en los objetos son de carácter realista, aunque también hay varias de carácter místico y sobrenatural, como las dedicadas a las deidades y a la muerte.
Las representaciones
En las vasijas con motivos vinculados a la muerte, por ejemplo en las que se ven hombres de aspecto cadavérico masturbándose o mujeres masturbando a hombres muertos, los investigadores han visto representaciones moralizantes, en el sentido de que simbolizan la degradación del hombre entregado a los excesos carnales.
Las escenas que representan a los dioses copulando están mayormente pintadas en cuencos. Hay una de ellas que es fantástica: vemos a la deidad teniendo relaciones sexuales con una mujer debajo de un toldo. Pero no están solos. También vemos a un perro y una lagartija antropomorfa que rezan y observan la cópula divina, y a unos cormoranes y colibríes (también antropomorfos) que calientan un recipiente sobre el fuego y otros que derraman un líquido hirviendo sobre los sexos de la pareja. Se cree que la escena simboliza lo divino como centro del poder de la fecundación o el amor como fuerza creadora del mundo.
Hay muchas botellas con representaciones de escenas de sexo oral y sexo anal.
Hay objetos que representan a hombres con cabeza de pene y a mujeres con cabeza de vulva.
Hay vasijas con mujeres ayudándose entre ellas durante un parto, otras con mujeres amamantando niños.
El Mensaje
En las situaciones y personajes representados en los objetos encontramos diferentes grados de lascivia e imaginación, de solidaridad y de moralidad, pero también encontramos humor.
Vemos vasijas y botellas diseñadas especialmente para que -a pesar de que tengan una boca normal- la persona que deseara beber de ellas tendría que hacerlo de manera obligada a través del glande de un pene erecto que funciona como pico. De cualquier otra manera que se intentara beber, el líquido se derramaría por unos pequeños agujeros antes de llegar a la boca. Humor milenario.
Muchas de estas vasijas y botellas se explican porque, en la antigüedad, el acto sexual estaba ligado a los rituales y ceremonias de la fertilidad, a los ciclos de la vida, al nacimiento de los animales y de los alimentos. A otras vasijas y botellas, los investigadores no le encuentran explicación.
Tal vez, el significado de esas representaciones del acto sexual no tengan nada que ver con lo que nosotros pensamos acerca de ello. O tal vez sea, simplemente, el sexo como una agradable forma del ocio.
Como sea, una visita al Museo Larco debe estar en nuestra lista de cosas para ver y hacer en Lima.
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Datos de interés:
Ubicación: Av. Bolívar 1515, en el barrio Pueblo Libre (ver en Google Maps)
Horarios: abierto todos los días del año de 09:00 a 22:00 (feriados de 09:00a 18:00).
Accesibilidad: todas las salas cuentan con rampas de acceso
Más información en el sitio web del Museo Larco

