Expresión de una arquitectura religiosa única y singular en América Latina, las iglesias de Chiloé constituyen uno de los principales atractivos turísticos de este archipiélago del sur del Pacífico.
Hacía mucho tiempo que quería conocer Chiloé y este año puede hacerlo. Chiloé es un archipiélago constituido por varias decenas de islas, siendo la Isla Grande de Chiloé la más grande e importante del conjunto.
Tenía muchas expectativas puestas sobre la isla, y apenas puse un pie en ella supe que serían satisfechas. Y así fue. Estuve poco tiempo, pero el suficiente como para convencerme de que tengo que volver y quedarme varios días.
Las iglesias de Chiloé son famosas y reconocidas no solo por lo que representan para la religión y las personas de fe, sino porque en ellas se da una conjunción de factores históricos y culturales que las hacen especiales.
Las actuales iglesias que hoy vemos en Chiloé están emplazadas en los mismos sitios donde se construyeron las primeras capillas. Obviamente, con el paso del tiempo sufrieron deterioros, modificaciones y necesarias restauraciones, pero la mayoría pasan los cien años y respetan sus formas originales.
Las iglesias de Chiloé son expresiones únicas y singulares de la arquitectura religiosa en Latino América, una tradición iniciada por los misioneros jesuitas en los siglos XVII y XVIII y luego continuada y enriquecida por los franciscanos. Aún hoy los chilotes son muy celosos de sus iglesias, son uno de los elementos más importantes de su cultura.
Las tradiciones europeas e indígenas fusionadas en el arte de la carpintería y la arquitectura es uno de los atributos que hacen tan especiales a estas construcciones.
Con el proceso de evangelización de los pueblos originarios de la isla (Chonos, Caucahues y Huilliches) iniciado con la conquista española, comenzó también un proceso de transformación y creación cultural que desembocó en la actualidad del pueblo chilote.
Con respecto al surgimiento de la arquitectura isleña, la abundancia y variedad maderera de la Isla de Chiloé, sumadas a la excepcional pericia de los chilotes para trabajar la madera bajo la dirección de los misioneros jesuitas, hizo que con el tiempo se reconociera un estilo y una técnica de construcción auténtica y con características originales: la Escuela Chilota de Arquitectura en Madera, un estilo propio y genuino nacido en este remoto y aislado archipiélago del sur del Pacífico.
Para finales del siglo XIX habían sido construidas en Chiloé un centenar de iglesias. En la actualidad sobreviven poco más de la mitad de ellas, y unas catorce son consideradas Patrimonio de la Humanidad (entre ellas las de Castro y Nercón que incluye este post).
Estas iglesias de Chiloé son cuidadas y protegidas, pero no son piezas de museos ni su acceso es restringido. El pueblo les da un uso cotidiano. Sus puertas están abiertas todos los días para todos los que necesiten un ámbito tranquilo para la reflexión o para el diálogo espiritual, y también para la curiosidad y admiración de los turistas.
Iglesia Nuestra Señora de Gracia de Nercón
Esta iglesia es de 1890 y en su construcción se utilizaron maderas de ciprés y alerce. La torre, a la que se puede ascender, mide 25 metros.
En su interior destaca una escultura de madera de San Miguel con un demonio que fue tallado en una sola pieza.
Iglesia San Francisco de Castro
Esta iglesia data de la década de 1910. Esta iglesia, además de ser una de las más “nuevas”, tiene la particularidad de haber mezclado el estilo chilota con un diseño clásico y neogótico.
Está construida con maderas de alerce, ciprés y coigüe.
Está ubicada frente a la plaza de Castro y tanto sus colores como sus torres de 42 metros no dejan a nadie indiferente.
Video de la Iglesia San Francisco de Castro
Cómo llegar
Una alternativa vía aérea para llegar a Chiloé es hacerlo por Sky Airline volando desde Buenos Aires a Santiago de Chile y desde allí hacer la conexión con Puerto Montt (con la misma aerolínea). Una vez en Puerto Montt hay que hacer unos 60 kilómetros hacia el sur por la RN5 hasta Pargua. En esta localidad hay que tomar un barco que cruza el Canal de Chacao (unos 30 minutos de navegación aprox) y llegar a la localidad de Chacao, ya en Chiloé. Una vez en Chiloé hay que retomar la RN5, que cruza la isla de norte a sur y está en buen estado y perfectamente señalizada. El tramo de la RN5 en la Isla de Chiloé, desde Chacao en el norte, hasta Quellón en el sur, tiene unos 200 kilómetros en total, y en su eje se encuentran las principales localidades y atractivos de la isla.
Más información sobre las Iglesias de Chiloé en el sitio web de la UNESCO


31 diciembre, 2014 en 4:06 pm
Muy bueno el post y muy bellas las iglesias!! Fantástico
31 diciembre, 2014 en 4:09 pm
Sí Adrián, y más allá de las iglesis, Chiloé es fantástico.
Gracias por visitar el blog y compartir los post a lo largo de este año!
Salud!
1 enero, 2015 en 11:24 am
Son muy lindas. Recuerdo haber visitado una que tenia una image barroca de Cristo con pelo natural. Me dio mucha impresion! :)
2 enero, 2015 en 9:41 am
Muy lindo Chiloe. Lo tengo como pendiente, quizás este año. Seguramente en auto ya que no estoy tan lejos.
2 enero, 2015 en 9:47 am
Hola Adrián, Chile planea construir un puente desde el continente a la isla. A partir de 2019, ya se podría llegar en auto.
7 junio, 2015 en 9:15 pm
Muy bueno…. yo estuve mochileando todo Chiloé y fue fantástico. Los paisajes, el patrimonio cultural y arquitectónico-religioso de la isla. Los pueblos, pueblitos y ciudades. Esa cultura única. Y todo el acervo que dejaron los sabios jesuitas.
La yerba mate -cosa que se consume mucho tanto en el sur de chile como argententina, sin dudas fue insertada por los jesuitas- Ahora, algo que siempre me pregunté, es quién llevó la PAPA …. es un cultivo no autóctono de la isla, y tienen exquisitas papas y excelentes técnicas y cultivos de ella….
saludos!
8 junio, 2015 en 12:31 pm
Es así Orejano, Chiloé no te deja indiferente y si te gusta indagar en su historia le sacás más el jugo aún. Lo del mate te sorprende siempre que visitás por primera vez el sur de Chile, incluso más aún un poco más al sur. ¡Hasta escuchan folclore argentino y vi santuarios del Gauchito Gil! Con respecto a la papa, no lo sé, pero sospecho que los pueblos andinos tuvieron algo que ver.
Saludos!